
Hoy día, mucha gente está confundida por la cantidad de iglesias que existen en nuestro país, tanto que hasta han expresado en alguna ocasión: “ya no se sabe a quién creerle”, y no es para más, pues tan sólo en México existen un aproximado de más de 100 denominaciones y sectas, todas tan parecidas, todas en su mayoría hablan de Cristo, hablan de la Biblia, cantan himnos, alabanzas, etc. Tan parecidas las unas de las otras que a algunos les da lo mismo asistir a una o a otra, pues se habla de lo mismo, por otro lado muchos no saben cuál iglesia tenga la verdad, puesto que todos le hablan de lo mismo. Lo cierto es que hace unos cuantos siglos atrás, esto no sucedía, por tal motivo es necesario que distingamos a través de lo que la Biblia nos enseña, ¿Cuál es la Iglesia que Cristo fundó, o estableció en la tierra durante el tiempo que él estuvo aquí y de esta manera identificar esa ÚNICA iglesia que el Señor Jesús estableció para salvación. Así que, a través del siguiente estudio usted podrá reconocer a qué iglesia se refiere la Biblia cuando esta habla de la iglesia de Cristo.
I.- LA IGLESIA QUE CRISTO FUNDÓ
Durante muchos años se ha
escuchado decir que no es importante a la iglesia que vayas, que
no se debe predicar una iglesia, que Cristo no mandó predicar
una iglesia, que asistas a donde quieras, que todas son iguales,
que lo que importa es que te reúnas a alabar el nombre de Dios,
claro, siempre y cuando no sea en la iglesia Católica porque
allí sí está mal que te reúnas –aunque últimamente estén
cantando como las denominaciones- Pero, ¿Qué dice la Biblia de
esto? ¿será verdad que no es importante la iglesia en la que te
reúnas? ¡Cuidado! Será mejor preguntarle a Dios, ya que él nos
dará la mejor respuesta, ya que las personas sólo traerán
confusión.
En Isaías 30:1-3 dice la Palabra de Dios:
“¡Ay de los hijos que se
apartan, dice Jehová, para tomar consejo,
En este pasaje, Dios está
lamentándose por el pueblo de Israel que, en vez de buscar a
Dios para pedirle consejo y refugiarse en su poder, se apartaban
de él y confiaban mejor en Egipto, el los hombres y no en Dios,
y dice Dios que los que tal hacen, añaden pecado a pecado, por
esta razón nosotros debemos confiar en Dios y preguntarle a él
si es correcto asistir a la iglesia que sea y no preguntar a los
hombres y no obedecerlos.
El Señor Jesucristo, cuando
estuvo en la tierra, el prometió edificar UNA iglesia y ¡no
muchas! Como muchos creen hoy día. Él dijo en Mateo 16:18
“...sobre esta roca edificaré mí iglesia...” y no
mis iglesias como existen hoy. El prometió edificar SOLO UNA
IGLESIA; sólo un reino que es su iglesia.(lea Mt.16:18,19)
Isaías 2:1-4 Habla acerca de
este reino que vendría. En el versículo dos, nos dice que este
reino llegaría: “...en los postreros (últimos) días...”,
en este texto a la iglesia se le llama “monte” –que en
tiempos bíblicos era sinónimo de reino- y “casa” que se
refieren a lo mismo y también dice que a este monte, este reino,
esta iglesia “...correrán todas las naciones.” A
esta iglesia se acercarían todas las naciones, todos los hombres
de todo lugar, que quisieran hacer la voluntad de Dios iban a
venir a esta iglesia, pues el versículo 3 dice: “Y vendrán
muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de
Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará
sus caminos, y caminaremos por sus sendas...” Además
de que la gente vendría a esta casa de Dios que es la Iglesia
(1ª Tim. 3:15), esta iglesia les enseñaría el camino a Dios.
Esta Iglesia, comenzaría en Jerusalén dice
el mismo versículo (3) De modo que aquí aprendemos que la
iglesia vendría en “los postreros días” (V.2), y comenzaría en
Jerusalén (V.3); además la gente correría a esta iglesia y
serían enseñados por ella (Vs. 2, 3), preguntamos: si la iglesia
no es tan importante, ¿por qué dice la Biblia que a ella
correrían todas las naciones y ella les enseñaría? Note que el
pasaje nos enseña que la gente correría a una casa, es decir, a
una iglesia, no a muchas casas –muchas iglesias- En Marcos 9:1,
aprendemos que este reino –esta iglesia- vendría “...con
poder...”.
Y se cumplió todo lo que la
Biblia anunciaba, el reino, -la iglesia- llegó con poder (Hch.
1:8; 2:4 en adelante), en los postreros días (Hch. 2:17), en la
ciudad de Jerusalén (Hch.1:4,5), desde ese tiempo llegó la
iglesia (Hch.2:47), se estableció el reino y lo recibimos, y
Dios nos ha trasladado a este reino (Heb. 12:28; Col. 1:13).
Podemos entender que para Cristo es importante su iglesia, tan
importante que es su mismo cuerpo, su esposa, la cual pagó con
su propia sangre (Efesios 1:22, 23; Hch. 20:28), ahora
preguntamos: si Cristo pago SU iglesia con con su propia sangre,
¿no será importante esta iglesia? ¡Claro que sí!
¿ES
IMPORTANTE LA IGLESIA PARA MI SALVACIÓN?
En lo expuesto anteriormente,
se puso en claro que la iglesia de Cristo sí es importante,
ahora bien, la pregunta es: si la iglesia es importante, ¿será
importante para mi salvación? Muchos no están de acuerdo en
esto, la mayoría dice que no importa a la iglesia e que te
reúnas, lo importante es que te reúnas pero, sí es importante
que te reúnas, entonces es importante dónde te reúnas y la
Biblia nos da algunas razones por las cuales entendemos que sí
es importante la iglesia en la que me reúna.
1.
La
iglesia es importante para mi salvación, porque Dios añade a
ella solamente a los que son salvos (Hch.2:47).
2.
La
iglesia es importante para la salvación, porque él se llevará a
SU ESPOSA y no a sus esposas (Mt. 25:1-13; Ap. 22:17; 19:7).
3.
La
iglesia es importante para la salvación, porque Cristo vendrá
por SU CUERPO (Jn. 14:3)
4.
La
iglesia es importante para mi salvación, porque Cristo reina en
ella solamente (1ª Cor.15:25, Ap.20:4)
5.
La
iglesia es importante para la salvación, porque ella es su casa
(1ª Tim. 3:15)
6.
La
iglesia es importante para la salvación, porque Cristo SOLO
recibe la adoración de SU IGLESIA, la cual es su reino (Ap.
14:1-5) Dios NO recibe la adoración de nadie, mas que de su
iglesia únicamente.
Por todas estas razones,
entendemos que la Iglesia sí es importante y que es importante
para mi salvación, ¿seguirá creyendo usted que la iglesia no es
importante? ¿seguirá pensando que no es importante a la iglesia
que vaya? Muchos dicen que no debemos andar predicando una
iglesia, ¿es cierto esto? Le preguntaré: ¿la iglesia es el reino
de Dios? ¿Sí, verdad?, le pregunto ahora: ¿qué predicaba Jesús?
¿no lo sabe? Pues se lo dirá la Biblia: “Después que Juan
fue encarcelado, vino Jesús a Galilea predicando el evangelio
del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el
reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el
evangelio.”(Mr. 1:14, 15) ¿acaso no predicaba el reino
de Dios? ¡Claro que sí! Lo que pasa es que muchas veces hablamos
sin saber lo que la Biblia dice.
Si la iglesia no es tan
importante, ¿por qué nos manda que no nos dejemos de congregar (Heb.
10:25)? O cuando tu hermano peca contra tí, ¿a cuál iglesia se
lo dirás si la iglesia no es importante (Mt. 18:15-17)? Los que
dicen que la iglesia no es importante, ellos están diciendo que
el cuerpo de Cristo no es importante puesto que la iglesia es
¡SU CUERPO! Esto es algo que no se puede negar, si no estoy en
su iglesia, tampoco estoy en el reino ni en la casa de Dios y
por lo tanto, no tengo a Dios (Efesios 5:25).
Hemos visto por la Palabra de
Dios que la iglesia que Cristo fundó sí es importante para mi
salvación y si no estoy en ella, no puedo ser salvo. Cristo
fundó SOLO UNA iglesia, y esa es la única que es importante para
mi salvación, pero, ¿cuál es esta iglesia tan importante para mi
salvación a la cual debo asistir si quiero estar con Dios y ser
salvo? Esta pregunta la contestaremos en seguida.
II.- ¿CUÁL ES ESTA IGLESIA?
A.- Es la que Cristo
edificó (Mt. 16:18). Cristo dijo “edificaré mí iglesia
no mis iglesia –no muchas como hoy- además este mismo texto
enseña que el dueño de esta iglesia no es un hombre como
nosotros, sino que la iglesia es de Cristo.
B.- Es la que tiene como
cabeza –única autoridad- a Cristo, y la que es el cuerpo de esa
cabeza (Efesios 1:22, 23; 4:15; 5:23; Col. 1:18). Esta iglesia
no la gobierna un Pastor General u obispo que está por encima de
todos los demás, aún de el gobierno establecido por Dios (los
ancianos), ¡NO! Sino que sólo tiene por cabeza, por autoridad a
Cristo y nadie más.
C.- Es la que descansa
sobre la principal piedra del ángulo, que es Cristo; y sobre el
fundamento de los apóstoles y profetas (Efesios 2:20). El
apóstol Pablo, usando la figura de la construcción, nos dice que
la iglesia que Cristo fundó y que es importante para nuestra
salvación, es la que descansa, la que está basada en la
enseñanza de Cristo y los apóstoles y profetas.
D.- Es la que está
siendo edificada por Cristo mismo y sus apóstoles y Profetas
(Efesios 2:20). Esta iglesia no solamente está basada en la
enseñanza de Cristo y sus apóstoles y profetas, sino que, además
sigue siendo edificada a través de sus enseñanzas. La iglesia
sigue las enseñanzas de los apóstoles (Hch. 2:42), la cual,
Cristo les dio para que la enseñaran a toda criatura en todo el
mundo (lea Juan 17:8, 14, 18). Así que esta iglesia es a que
sigue las enseñanzas del Nuevo Testamento porque en él se
encuentran estas enseñanzas que Cristo mandó a sus apóstoles y
profetas (Mt.28:18-20; Mr.16:15, 16; Hch. 2:38, 42), y no las
enseñanzas del Antiguo Testamento el cual, fue dado
exclusivamente para el Pueblo de Israel (lea Lv. 27:34; Dt. 4:1,
2, 8; Sal.147:19, 20; Malaquías 3:6; 1:1; 4:4) El A.T. el para
tomar ejemplo de lo les sucedió al pueblo para que nosotros no
lo hagamos (1ª Cor.10:1-12; Rom.15:4) Es para nuestra
exhortación, corrección, etc. (2ª Tim.3:15-17), pero los
mandamientos del A.T. no son para nosotros sino los del N.T.
Pues Dios nos ha hablado a nosotros a través de Su Hijo (Heb.1:1-3).
E.- Es la que fue
establecida en la tierra en el año 33 d. de C. En la Ciudad de
Jerusalén, con la llegada del Espíritu Santo con poder y los
apóstoles, y la conversión de los como 3 mil, los cuales
escucharon el evangelio, lo recibieron –creyeron- y fueron
bautizados en ese mismo día para el perdón de sus pecados y
recibir el don del Espíritu Santo (Hch. 1:1-8; 2:4, 14, 41, 42,
47).
Estas son algunas
de las características que la Biblia nos narra para identificar
a la iglesia que Cristo fundó, la cual es importante para
nuestra salvación, ahora le pregunto: ¿la iglesia donde se reúne
llena estas características? ¿llena todas o sólo unas
cuantas?¿le enseñan lo que dice el N.T. o lo obligan a seguir el
A.T. también? ¿Está seguro (a) de que la iglesia en donde se
reúne comenzó en Jerusalén, en el año 33 d. de C., y no que
comenzó en los Estados Unidos en tiempos recientes? ¿Está seguro
de que la iglesia a la cual asiste está siendo gobernada y
guiada por Cristo, o tiene una cabeza humana la cual es el
predicador o su pastor? Si así es ¡Cuidado! Porque usted está en
un peligro, en el peligro de no estar en la iglesia que Cristo
fundó. Muchos dicen que esta iglesia de la cual se lee en la
Biblia ya no existe hoy en día y que NO se puede encontrar una
que lleve estas características, que esa iglesia desapareció con
la apostasía, ¿será cierto que esta iglesia, la que Cristo
fundó, desapareció y ya no exista hoy día? Esta pregunta la
contestaremos en seguida.
III.- LA IGLESIA INDESTRUCTIBLE
Muchas son las personas
que creen y enseñan que es imposible que encontrar hoy día la
iglesia que se lee en la Biblia, en el libro de los hechos;
estas personas dicen que es una ilusión, tratar de encontrar la
iglesia de Hechos 2. Otros dicen que la iglesia que Cristo fundó
en el primer siglo, se desvió, es decir, apostató totalmente y a
causa de ello, desapareció totalmente, que ni siquiera unos
cuantos quedaron siendo fieles, que toda desapareció con la
apostasía.
Sectas como los mormones y
los testigos afirman esto. ¿Será cierto que esta iglesia
desapareció toda con la apostasía? ¿será que toda esta iglesia
se perdió? ¿a caso fue destruida? Veamos qué es lo que la Biblia
enseña al respecto.
A.- El profeta Daniel nos habla del establecimiento del reino, la
Iglesia, y su indestructibilidad.
En Daniel 2, se nos relata el
sueño que tiene el rey de Babilonia, en el cual ve una imagen,
una estatua la cual representa lo siguiente:
-Cabeza de oro = Reino
de Babilonia (Dn. 2:37, 38)
-Pecho y brazos de plata =
Reino Medo-Persa (Dn. 5:28-31)
-Vientre y muslos de
bronce = Reino Griego
-Piernas de hierro, pies
de hierro y barro cocido = Reino Romano.
Esto es lo que se nos relata,
la imagen representa estos reinos mencionados, y la Biblia dice
que en los días de estos reyes aparecería un reino diferente; el
versículo 44 de Daniel 2 dice:
“Y en los días de estos reyes
el Dios del cielo levantará
un reino
que no será jamás destruido,
ni será el reino
dejado a otro pueblo;
desmenuzará y consumirá a todos
estos reinos, pero
él
permanecerá para siempre”
(énfasis del autor)
También puede leer el
capítulo 7, donde se lee nuevamente de este reino. Una pregunta:
¿quién iba a levantar, es decir, a establecer este reino que
destruiría a los demás? ¡Dios! ¿Este reino que Dios levantaría
sería alguna vez destruido? ¡NO! ¿hasta cuando permanecería?
¡Para siempre! Entonces, ¿por qué muchos dicen que la iglesia
desapareció? ¿acaso Dios mintió? ¡Claro que no!
B.- Cristo es el rey de la Iglesia y su trono es para siempre.
Acerca de que Cristo sea el
rey (Mt.13:41) de la iglesia no hay tanto problema pues la
mayoría de las sectas y denominaciones lo creen, el problema
está en que ellos no creen que el reino permanezca para siempre,
no obstante la Biblia enseña lo contrario, pues desde el anuncio
que se le hizo a María, de que ella daría a luz un Hijo, se le
dijo que a él se le daría el trono de David y su reino no
tendría fin, esto lo leemos en Lucas 1:26-33; el último
versículo dice:
“y reinará sobre la casa de
Jacob para
siempre, y su reino no tendrá
fin”
¿Puede alguien
decir que el reino de Cristo, la iglesia que él prometió fundar,
la cual comenzó en la tierra en el día de Pentecostés, en el año
33 de nuestra era, desapareció por completo? ¡Claro que no
desapareció! La Iglesia que se lee en el libro de los Hechos,
existe y seguirá existiendo por siempre. La Biblia nos enseña
que muchos se iban a desviar de la verdad y que iban a apostatar
de la verdad, pero la Biblia dice que “algunos”
y no todos. (Lea los siguientes pasajes de la Biblia donde se
nos habla de esto: Hch. 20:28-32; 1ª Tim. 4:1-5).
C.- Parte del reino es malo pero no por eso será destruido.
Mucha gente piensa que porque
hay problemas en todas las iglesia, por tal razón no puede
existir esa iglesia que comenzó en el primer siglo, pues en ella
sólo se ve paz y tranquilidad, ¿será cierto? Mucha gente cuando
le enseñamos que la iglesia que Cristo fundó, existe en nuestros
días y que sí es posible encontrarla, ellos expresan que a donde
asistimos no es esa iglesia pues en ella hay hermanos que aún
están pecando, que no parecen ser cristianos, que a veces son
peor que los de afuera y que por eso no creen que esta iglesia
sea con la que nosotros asistimos.
Tal parece que
muchos no conocen ni su propia Biblia pues en ella leemos que en
el reino que es la iglesia, existen y hay este tipo de personas
que no hacen la voluntad de Dios; gente que vive de una manera
en la reunión y de otra en su hogar o trabajo, gente que en
realidad no ha entendido lo que Dios ha hecho en su vida, pero
porque haya este tipo de personas en la iglesia, no por eso no
va a ser la iglesia de Cristo, pues Cristo mismo nos enseñó que
en su reino habría de este tipo de gente. En Mateo 13:36-46, se
nos relata la parábola del trigo y la cizaña, y en ella se nos
enseña que en el fin del mundo, el Señor Jesús enviará a sus
ángeles a que aparten de su reino a la cizaña, los que sirven de
tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno
de fuego (v. 41, 42).
En Mt. 16:18 el
Señor Jesús dijo que ni las puertas del hades prevalecerían
contra su iglesia, es decir, que ni la muerte podría destruirla
y esto nos debe llenar de gozo y confianza al pensar en la
iglesia, pregunto: si ni la muerte iba a terminar con la
iglesia, ¿acaso los hombres la podrían destruir? ¡Por su puesto
que no!
La Iglesia es la
creación más gloriosa de nuestro Dios y también la más
importante, la Escritura nos enseña que esta nació en la mente
de Dios y fue preparada desde antes de la fundación del mundo
(1ª Ped. 1:19, 20); siendo la iglesia algo que le costó su
propia sangre (Hch. 20:28) ¿cómo puede ser que todavía exista
gente que no la valore? Pero vendrá el día cuando el Señor pague
a los que menosprecian su Iglesia, mientras tanto la iglesia
sigue adelante, ¡Gloria a Dios por ello! Siendo que esta iglesia
es tan preciada, ¿cómo pueden las personas ser parte de esta
Iglesia? En la siguiente lección se contesta la pregunta.
IV.- ¿CÓMO SER PARTE D ESTA IGLESIA?
En la
primera lección aprendimos que la iglesia es importante para
nuestra salvación; en la segunda, vimos cuál era esa iglesia tan
importante; y en la tercera comprobamos que la iglesia que
Cristo prometió edificar y que fue establecida en Jerusalén en
el año 33 D. de C. nunca desapareció como algunos dicen y que
aún sigue existiendo pues es la iglesia indestructible. En esta
lección veremos cómo todo se humano puede ser parte de esta
iglesia siempre y cuando pueda serlo. Pero antes de ver cómo se
puede ser parte de la iglesia, necesitamos dejar bien claro, el
estado del hombre y la necesidad tan grande que tiene de obtener
esta salvación.
A.- ¿Qué es pecado?
La Biblia nos da las
siguientes definiciones de lo que es pecado y son las
siguientes: Pecado es “infringir la ley de Dios”
(1ª Juan 3:4). Pecado es “saber hacer lo bueno y no
hacerlo” (Santiago 4:17). Pecado es “toda
injusticia” (1ª Juan 5:17). Toda persona que ha
cometido pecado ha infringido la ley de Dios, con solo cometer
una mentira por más pequeña que le parezca, tal persona ha
infringido la ley de Dios, ha transgredido la ley que él
estableció y por lo tanto hay consecuencias en su vida. Si usted
va en su carro manejando y de pronto se pasa un semáforo en luz
roja, y está el transito, de seguro va a pararle y a levantarle
infracción ¿verdad? Pues así como tiene consecuencias el
transgredir la ley civil, así también hay consecuencias cuando
transgredimos la ley espiritual de Dios, pues nos hemos
convertido en delincuentes espirituales y tarde que temprano
pagaremos por estas consecuencias que a continuación se ponen
por haber cometido pecado.
B.- El estado del ser humano
ante Dios, por haber cometido pecado.
1.
Toda persona es culpable de pecado.
La Biblia nos dice que toda
persona es culpable de pecado, pues todos han
pecado (Rom. 5:12; 3:9, 12) esto no incluye a los niños, pues
Cristo dijo que de ellos es el reino de los cielos (Mt. 19:14) y
la Biblia añade al respecto, que la maldad del ser humano
comienza en su juventud (Génesis 8:21) y no en la niñez.
Otra cosa que debemos
entender es que el pecado no se hereda, sino que el pecado es
algo que se hace o deja de hacer. La palabra “pecar”
significa: “errar el blanco” y esto implica
nuestra acción personal, además la Biblia dice que cada uno
daremos cuenta de nuestro pecados (Ezequiel 18:20).
2.
Por haber pecado, TODOS están
separados de Dios, pues el pecado ha separado al ser humano de
Dios.
La Biblia nos marca las
consecuencias que ocasionamos por haber cometido pecado y son
las siguientes: Estamos muertos espiritualmente,
aunque físicamente vivamos y nos movamos (Efesios 2:1); El
pecado ha formado una barrera entre Dios y nosotros de tal
manera que no podemos tener comunión con él a causa del
pecado que hay en nuestra vida (Isaías 59:1, 2);
Hemos sido destituidos de la gloria de Dios (Rom. 3:23)
y ahora, en este tiempo presente, toda persona que práctica el
pecado, está sin Cristo, sin esperanza, y sin Dios
(Efesios 2:12) Todo hombre pecador es un delincuente espiritual,
pues ha infringido la ley de Dios y por lo tanto merece un pago
por haber hecho esto y su pago es: ¡LA MUERTE ETERNA! (Rom.
6:23ª). “Porque la paga del pecado es muerte,...”
El ser humano que ha pecado que está pecando, se ha ganado por
sí solo esta paga, todo por pecar, por estar pecando, ¿le
gustaría recibir este pago a usted que aún sigue pecando?
C.- ¿Cómo puede ser libre el
hombre del pecado y de la muerte eterna?
El hombre tiene esta gran
necesidad de ser librado de la muerte eterna a causa de haber
pecado pues él es merecedor de esta muerte por haber infringido
la ley de Dios. Afortunadamente Dios, en su infinita
misericordia, puede librar al pecador de la muerte eterna
siempre y cuando éste lo quiera y, aceptar las condiciones que
Dios ha puesto; y la condición es aceptar el sacrificio de su
Hijo Jesucristo (Rom. 5:8) y Creer en el evangelio (1ª Cor.
15:1-4) y ser bautizado –sumergido en agua- para el perdón de
sus pecados y obtener la salvación (Mr. 16:15, 16). Esto es lo
que hicieron los como tres mil en el día de Pentecostés (Hch.
2:22-47), también el eunuco (Hch. 8:35-38), el carcelero de
Filipos (Hch.16:30-34). Todos ellos aceptaron el sacrificio de
Cristo, creyeron al evangelio y fueron bautizados –sumergidos en
agua- para el perdón de sus pecados y así obtuvieron la
salvación de su alma, así fueron librados de la muerte eterna,
el pago que merecían por haber cometido pecado y transgredido la
ley de Dios.
Hemos visto que
el hombre necesita urgentemente ser librado del pecado y así
poder escapar de la muerte eterna y no ser condenado; también
hemos visto cómo puede ser librado y obtener la salvación.
Ahora, la pregunta que debo hacerle es la siguiente: ¿ha
aceptado usted a Jesucristo? ¿ha aceptado su evangelio? Si no lo
ha hecho, ¿qué es lo que espera para hacerlo? Usted necesita la
salvación... ¿quiere ser usted ser salvo (a)? Acepte a
Jesucristo.
NOTA:
Esto es una adaptación de el curso titulado: “La Iglesia
que Cristo Fundó Para Salvación” que la iglesia local aquí en
Yánez, ofrece a todos los que deseen estudiarlo en su hogar. El
curso no está completo en esta exposición, si desea recibir el
curso completo, puede comunicarse con nosotros a través de
correo electrónico o llamando a nuestros números telefónicos.
EL PLAN DE SALVACIÓN ORDENADO POR DIOS
Nota: Se propone a todo aquél que no crea que estos son los pasos para ser salvo, que los refute y demuestre que está mal este plan de salvación que Dios ha dado. Este plan no es de los hombres, sino de Dios.
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